sábado, 22 de octubre de 2011

Porque no es lo mismo amar, que amarte.


Porque amar es cosa de dos.
Y para amar, hace falta querer.

Porque para amar,
hace falta mucho más que querer;
Y para querer,
Sólo basta con querer.

Porque por tu culpa,
Mi corazón va a destiempo,
Cada vez que nos vemos.

Porque no es lo mismo decir casa que hogar;
No es lo mismo decir amor que "te amo".
Porque no es lo mismo escribirlo, que decirlo.
Porque no es lo mismo decirlo, que sentirlo.
Porque no basta conque yo lo escriba,
Si no consigo decir(te)lo.

Porque puede que yo no sea un genio,
Pero tengo mucho ingenio.

Porque de nada sirve una piscina sin agua;
De nada sirve el ingenio sin valor.

Pensamientos efímeros...


¿Por qué siento que he entregado demás,
Cuando tal vez ha sucedido lo contrario?

¿Por qué te siento más cerca que nunca,
Cuando hace tiempo que te fuiste?

¿Por qué mi orgullo, ha sido más fuerte que tu amor?

Porque los besos de la soledad
Han cegado mi mente,
Embriagado mi alma,
Avivado mi cuerpo,
Y atontado mi corazón...

Efímero... Como la vida... Como la belleza... Como la juventud... Como el amor.



Haiku de mi vida.


Vaiven de sensaciones,
Alter-ego de mi vida,
Mi Amor: Tú.

Lágrimas.


Porque brotan del interior,
de felicidad,
de tristeza;
símbolo de emoción,
buena,
o mala.

Porque su recorrido es corto,
pero emotivo;
a veces las amamos,
a veces las odiamos,
a veces son predecibles,
y otras veces inoportunas.

Compañeras en la soledad;
a veces muchas,
a veces pocas;
muchas veces incomprensibles,
otras tantas enigmáticas.

Cargan en su ADN,
en lo más interno de su existencia,
la más pura de las emociones.

Y aún así, hay quienes las utilizan en vano.



La vida.


Somos un instante del instante;
una chispa del fuego que,
irremediablemente, habrá de extinguirse
algún día; puesto que no hay nada eterno,
todo cambia, todo se transforma.

Y tarde o temprano, volverás de donde viniste.
De lo desconocido a lo desconocido;
de la nada a la nada;
del polvo al polvo, y luego a algo más.

Y porque somos un hito en el tiempo,
un halo de luz en la oscuridad,
es que debemos apreciar ese don
tan valioso como invaluable,
irremplazable y único:

La vida.