miércoles, 4 de junio de 2014

Donde no puedas amar, no te detengas. Pero, ¿qué si uno quiere detenerse?

Donde no puedas amar, no te detengas.
Pero, ¿qué si uno quiere detenerse?
¿Quien le dice a uno que no puede amar?

Debería ser más bien:
Donde no te puedan amar, no te detengas,
Pero, ¿qué si uno quiere detenerse?
¿Quién le dice que te ame?

Y qué si, en todo caso, se dijera:
Donde no se puedan amar, no se detengan.
Pero, ¿qué si uno quiere detenerse?
¿Quién nos dice que nos amemos?

¿Y quién dice lo contrario?
¿Qué si nos amamos y no nos detuvimos?
¿Qué si se adelantaron?
¿Qué si se retrasaron?

PD: Me quieres, como amigo. Lo sé.
Te quiero, como todo. No lo sabes. O quizás sí. No lo sé.

martes, 20 de mayo de 2014

Costumbres

Hacer siempre cosas distintas cuenta también como costumbre.
Acostumbrarse a no hacer lo mismo siempre.
Lo más difícil de las costumbres, es deshacerse de ellas.
Son como una droga. Adictivas, dañinas, costosas y, sobre todo,
muy placenteras.


Si yo tuviera un amor...

Si yo tuviera un amor,
pasearía por la orilla de la playa
agarrados de las manos, diciéndole:
"tú eres mi paraíso."

Si yo tuviera un amor,
haría todas las locuras
que no me atrevo a hacer
porque estoy cuerdo.

Si yo tuviera un amor,
vería las cosas distintas.
Seguiría imaginando y soñando,
pero haría más realidad esos sueños.

Si yo tuviera un amor,
¿Qué sería de mí si lo tuviera?
Creo que mejor convendría
que él me tuviera a mí.

Porque, ¿si yo tuviera un amor,
que tuviese a otro amor,
qué sería de mí?
¿Qué sería de mí si fuese así?