...Porque siempre habrá quien diga lo opuesto a lo que piensa, quien piense aquello que no digo, y viceversa... O todo lo contrario.
miércoles, 24 de julio de 2013
Eres como una pulga en mi corazón.
Eres como una pulga en mi corazón.
No por lo pequeña, sino por la picada que dejas en él.
Y aunque sé que tarde o temprano sanará,
¡Diablos! ¡Cómo pica!
Eres como una pulga en mi corazón,
pequeña, delicada, frágil, casi inerte,
ágil, saltarina, alocada, no tan inerte,
fastidiosa, escurridiza, para nada inerte.
En realidad, eres una pulga en mi corazón.
Mi corazón que ya de por sí,
es alérgico a las picadas,
la tuya le hace mal.
Hasta he pensado en la posibilidad de echarle pulguicida.
Pero no, en realidad no quiero matarte, solo ahuyentarte.
Porque aunque lo niegue mil veces,
me gusta rascarme el corazón.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
