miércoles, 20 de abril de 2011

Dicotomía Bipolar

A veces me gustaría tenerte, y nunca de ti separarme,
Que la vida no tuviese fin, y que tú fueses mi eternidad.
Me gustaría dedicarte una canción, y ser tu romántico empedernido,
Perderme en tu mirada, y decirte lo mucho que te quiero.

A veces, me gustaría no conocerte, ni saber que existes,
Ser eternamente libre, no depender de nada ni nadie;
Ser nómada, deambulante e inalcanzable como el viento...
Que fueses utópica, y sólo estuvieses en mis pensamientos...

Me entristece tenerte sólo en mis pensamientos,
Pero me alegra que me acompañes en mi soledad.
Creo ver de todo cuando te siento...
Pero sentiría de todo cuando te viese.

No quiero la esclavitud de la soledad...
Pero tampoco la quiero de la monotonía...
¿Será que tengo miedo de tenerte y ganar compañía?
¿O acaso tendré miedo de tenerte y perder libertad?



Amor a distancia / Elogio a tu mirada

Casi puedo adivinar el pensamiento, detrás de tu mirada,
Cuando das la espalda a tus deseos, y no dices nada...
Con cada vistazo, aceleras mis impulsos, mis latidos,
Y mis sentimientos se ruborizan, ocultos, escondidos...


Tu actitud es natural, pero tu mirada te delata...
Mi actitud es natural, aunque mis pensamientos no se callan!
Nuestras miradas se hablan, pero no se dicen nada;
Y aunque estemos juntos, nuestro amor es a distancia.


Podría dar todo lo que tuve, sólo por esa mirada;
Pues no puedo ofrecerte, aquello que no tengo conmigo...
Porque el terreno del mañana es demasiado inseguro,
Y los futuros tienen como costumbre, caerse en el camino.


Sé que suena excesivo, pero es que esto es obsesivo...
Tu mirada me enloquece; es todo lo que necesito...


Pero no es suficiente. Y tal vez nunca lo sea.
¡Y es que eso espero! ¡Es lo que anhelo! Pues cada vez que la vea,
Tendré la ilusión, y la esperanza, de algún día, tenerte conmigo.


And if I need a rhythm, that it be the one of my heart...

Más allá del interior...

Si pudiésemos ver sólo el interior,
¿Me querrías por lo que soy, y no por lo que aparento?
¿Me querrías por lo que sé, y no por lo que tengo?
¿Te querría yo, de la misma manera en que te quiero?

Si pudiésemos ver lo que hay en el interior,
¿Habría más amor y menos interés?
¿Habría más paz y menos violencia?
¿Habría más verdades y menos mentiras?

Hipótesis de una utopía,
Que podría parecer perfecta.
 Pero, si pudiésemos ver el interior,
No tendría gracia enamorarse.

Habría más certeza, pero menos imaginación.
Habría menos dolor, y menos diversión.
Más verdades, y menos emoción.
Más iguales, y menos diferentes...

Pero más allá del interior,
Está el exterior.
Ese bello caparazón que lo cubre,
Todo depende según quien lo mire.



Cuando el silencio otorga

Cuando el silencio otorga,
La imaginación fluye,
Las miradas se hablan con otro lenguaje,
Y se dicen lo que sus bocas no pueden.

Tu silencio, me otorga esperanzas, 
Y la incertidumbre me invade, pues,
Divago en mundos paralelos,
Y dudo de mi realidad.

Yo no sé qué clase de privilegios
Te otorgue mi mirada,
mi presencia, 
Mi cariño,
Mi ser...

Sólo sé que he visto
Todo lo que anhelo
En tu mirada dulce y tierna,
Pero sé que más allá,
Hay algo más...
Algo que me transporta,
Y me cautiva...

Te quiero con cordura,
Y tal vez es lo que no necesite,
Porque al perder la cordura,
Se pierde el miedo y la pena,
los límites dejan de existir,
Y te invade una euforia,
Que es tan agradable, como peligrosa...

Y a esa euforia, la gente suele llamarle amor.



El día que te encuentre...

Te busco en todos los rostros,
De las personas que veo a diario,
Te visualizo pero no te veo,
Y cuando creo encontrarte,
Te vuelves cada vez más invisble.

No huyas de mí,
Sé que en algún lugar te escondes,
Mas no sé aún en dónde...
Y aunque sea desapuesto,
Apuesto a que puedo encantarte,
Sin magia, y sin varitas...

Dame una señal,
Que sólo yo pueda ver,
Porque de tanto que te he buscado,
No sabré darme cuenta,
Que eres tú...
Y que estás allí para mí...
Que quizás lo hayas estado siempre,
Porque así es el ser humano,
Busca en las lejanías lo imposible,
teniendo lo posible a un lado...

El día que te encuentre,
No sabré cómo reaccionar,
Trátame con cariño,
Trátame como a un niño,
Pues no sabré actuar,
Cuando frente a mí te encuentres...

No vayas a creer en todo lo que digo,
Ni a decir todo lo creo...
Oye más de lo que te dicen tus ojos...
Lee mi mirada, no mis labios...
Siente mi cariño,
No con el cuerpo,
Sino con el corazón...

Y si me has encontrado tú,
Házmelo saber!
No me dejes ir,
Porque tan tonto soy,
Que podría dejarte ir,
Sin siquiera haberte tenido...
Sin siquiera haberte conocido...



Texto de bienvenida

Ok, acá estoy... (¡Al fin!) Jejeje. Por ahora, recopilaré y postearé lo ya existente. Luego luego alternaré entre poemas, ensayos, y cualquier vaina que se me ocurra escribir. Siéntanse como en casa.