domingo, 12 de junio de 2011

El error de un hombre es no aceptar cuando se está enamorado.

Por tu manera de pensar y el tono de tu voz al conversar...
Por ese ademán en tu manera de mirar...
Comienzo a sospechar... Que ¡me estoy volviendo a enamorar!

Si te confunden mis palabras, no las escuches.
Existe un lenguaje que va más allá de las palabras.

Todo empezó con esas cosas que a veces no te digo,
Y que pienso cuando te miro,
Y ahora se va llenando con las formas que voy encontrando
De decirte que te quiero.

Uno nunca sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta.
Pero a veces se es muy cobarde para dar el primer paso.

La mitad de nuestros errores en la vida,
Nacen de sentir cuando deberíamos pensar,
Y de pensar cuando deberíamos sentir.
Tal vez si aprendiésemos a pensar lo que sentimos,
Y a sentir lo que pensamos, todo sería distinto.

Una mujer que aprecie los detalles y un hombre detallista nunca coinciden.
Hagamos de lo nuestro, la excepción a esta regla...

Y aunque no siempre te pueda ver,
Sólo quisiera hacerte saber, que:
Hagas lo que hagas,
Estés donde estés,
Y quieras a quien quieras,
¡Yo siempre te querré!



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